Psicología de una embarazada adolescente

La Organización Mundial de la Salud  establece que la adolescencia es el período comprendido entre los  10 y los 19 años. En esta etapa las jovencitas pueden verse con figura de mujer pero su pensamiento y sus órganos reproductores aún no maduran lo suficiente para enfrentarse a un embarazo.

Las embarazadas adolescentes sufren una preocupación mayor por su salud y su situación socioeconómica y familiar. Por lo que en este período son más propensas a sufrir estrés  y depresión.

Aunque los estudios reflejan que la mayoría de los embarazos no deseados en la adolescencia está dada por los índices de pobreza o como un fenómeno cultural, es cierto que en algunos países la tasa aumenta por un comportamiento sexual inadecuado debido a la presión social y el desconocimiento de los métodos anticonceptivos.

Factores que benefician a la embarazada adolescente

Una correcta atención médica desde el inicio del embarazo previenen las posibles complicaciones del parto. Aunque muchas veces el tratamiento comienza tarde, ya que las chicas esconden su condición hasta que llega la fecha de alumbramiento o son descubiertas por sus familiares.

El apoyo familiar es un factor muy positivo que beneficia la psicología de una embarazada adolescente. En este período ellas tienden a deprimirse mucho, sobre todo si pierden el vínculo escolar o su pareja no las respalda en el duro reto al que se van a enfrentar. Por lo que el sostén incondicional tanto del padre como la madre, será favorable para ella y el futuro niño.

De igual manera mantener el mismo círculo de amigos, la ayudarán a sentirse no sólo como una futura madre con riesgos graves que podrían atentar contra su vida. El embarazo en la adolescencia en muchas sociedades es un estigma, por lo que contar con personas que se mantengan a su lado durante los 9 meses evitará en gran medida que se sientan desechadas o discriminadas.